El cartel de esta edición fue, sencillamente, estelar. Jennifer Lopez, en una actuación que combinó energía, sensualidad y producción de alto nivel, se reafirmó como una de las grandes divas del pop mundial. Sebastián Yatra trajo el romanticismo y el ritmo de sus éxitos más coreados, mientras que Gloria Estefan emocionó con un recorrido nostálgico por sus himnos atemporales. No faltaron clásicos como “Conga” o “Mi Tierra”, interpretados con elegancia y fuerza.
La noche también tuvo sabor caribeño con la inigualable Olga Tañón, quien volvió a demostrar su conexión especial con Tenerife en su tercera participación en el festival, y con el merengue contagioso de Eddy Herrera, que desató la euforia del público. El toque salsero lo puso el legendario Óscar D’León, en una actuación llena de carisma y clásicos que puso a bailar a miles de asistentes.
La propuesta artística se completó con nombres como Justin Quiles, La India, Juan Magán y Leoni Torres, todos ellos contribuyendo a una programación diversa que celebró lo mejor de la música latina contemporánea y tradicional.

Pero el Tenerife Cook Music Fest fue mucho más que música. Con una producción técnica impecable, un escenario de gran formato, sonido de alta fidelidad y un diseño visual impactante, el festival ofreció una experiencia sensorial total. Además, su zona gastronómica ofreció una exquisita fusión de sabores locales e internacionales, consolidando el carácter multicultural y cosmopolita del evento.
El impacto del festival fue también económico y social: hoteles llenos, restaurantes abarrotados, taxis y guaguas a pleno rendimiento, y miles de visitantes llegados de dentro y fuera de Canarias, generando un impulso clave para el turismo y la hostelería. Medios nacionales e internacionales ya lo califican como la edición más relevante hasta la fecha, colocando a Tenerife en el mapa global de los grandes festivales.
Extraído de theshowroommag.com






